jueves, 14 de julio de 2011

¿Panamá Libre de Analfabetismo?

Los índices de analfabetismo en Panamá han disminuido de manera significativa, en los últimos años, impulsado por las intensas campañas de alfabetización, emprendidas  por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) y el Ministerio de Educación (MEDUCA), en colaboración con el Estado cubano y de el programa PNB de la UNESCO, las  estrategias de acción se han concentrado en gran escala en la Comarca Ngöbé Buglé, zona que presenta los índices más elevado de analfabetismo, de acuerdo al pasado Censos Nacionales (2010).
Los países latinoamericanos tienen como meta erradicar el analfabetismo en el 2015 y Panamá consignataria de este acuerdo está comprometida en el cumplimiento de este objetivo, de combatir este terrible mal que afecta la humanidad-
Palabras claves: Analfabetismo Digital, Alfabetas Digitales, UNESCO, Tecnología Digital,  Ngöbe Buglé.

Contenido
La campaña de alfabetización emprendida por el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), bajo el programa “Muévete por Panamá” y que cuenta con el respaldo del Estado cubano, de su programa “Yo sí puedo”, programa que ha sido reconocido por la UNESCO y que se ha puesto en práctica en más de 30 países, beneficiando a más de 5 millones de personas.
El programa cuenta de tres etapas: la primera que consiste en enseñar a leer y escribir, la segunda es el periodo de tránsito, que busca nivelar y perfeccionar lectura y escritura, y la tercera de escolarización, que inserta a las personas de forma directa a  los programas educativos del país. 
Los programas han obtenido excelentes resultados, al disminuir 2.1% el analfabetismo en los últimos tres años, según el Censo Nacional (2000), la tasa de analfabetas ascendía a 7.6% y en el recién Censo Nacional (2010), los índices arrojaron 5.5% de analfabetas. Las dos primeras etapas cuentan con grandes avances y se hacen los esfuerzos por ejecutar la tercera etapa de escolarización,  se requiere dotar de un mayor presupuesto al MIDES, mayor participación de entidades públicas y de la sociedad civil.
Con el tema “Educación para la inclusión social” se celebró en Mar del Plata, Argentina, la XX cumbre de Iberoamérica, el evento contó con la participación de los países de América Latina y de la presencia de España, Portugal y Andorra. Los países reunidos en declaración final se comprometieron en erradicar el analfabetismo en 2015 y en aportar un fondo especial por 100 mil millones de dólares, para impulsar los programas de los diferentes países. El propósito es de “Alcanzar plena alfabetización en todos los países de la región antes de 2015”, es el balance final de los jefes de Estados participantes.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en América Latina reporta que hay 39 millones de analfabetos, mientras 110 millones de adolescentes en la región no terminaron la escuela primaria. Las cifras estadísticas son alarmantes, que en pleno siglo XXI haya personas marginadas de conocimientos elementales, para el desarrollo de sus competencias, que le permitan mejorar sus niveles de producción, combatiendo así la pobreza, mejorando su calidad de vida, con mejores servicios de salud y poder incorporarse  a la participación ciudadana en  convivencia pacífica.
El objetivo del segundo Milenio, documento de la CEPAL, en Santiago de Chile (2007), hace referencia de la erradicación gradual del analfabetismo en los adultos, enfatizando en mejorar la calidad de los programas de educación, la universalización progresiva de la educación preescolar en los países participantes, considerando prioritario el involucramiento de las madres en estos programas, a manera de ejemplo destaca el informe la disminución de los índices de mortalidad en las regiones que las madres tenían alta tasa de alfabetización.
Informes de estudios realizados a los países centroamericanos por parte de funcionarios de la UNESCO, determinaron que las causas que influyen en Panamá a los índices de analfabetismos radican en;
1.    Poco acceso de la educación de a las regiones rurales, de acuerdo al censo del 2000, la población analfabeta en las zonas rurales llegaba a 16.7%, en contraste 2.6% de las zonas urbanas, CEPAL (2000), debido a la falta de centros escolares en las zonas indígenas, de buenos caminos de penetración, de nombramiento de personal docente y bien remunerado, son algunas de la limititantes que inciden a estas altas cifras.
2.    Desigualdad de oportunidades de estudio entre mujeres y hombres, siendo las mujeres indígenas las más desfavorecidas. La cultura de nuestros aborígenes  influyen en los comportamientos y conductas de convivencia  familiar, recayendo la responsabilidad de crianza y custodia a la madre, reduciendo las oportunidades a la mujeres indígenas. 
3.    La ubicación geográfica de los grupos étnicos en las diferentes provincias y comarcas, hace difícil la alfabetización. Los grupos indígenas panameños por naturaleza son nómadas, caracterizado por la constante movilización a nuevas áreas de producción, en áreas de escasos servicios de salud, de carretera, de agua potable; lo que imposibilita adecuada alfabetización.
Las autoridades responsables de la formación educativa han desarrollado las campañas de alfabetización, en  programas como “Muévete por Panamá”, impulsado por el MIDES y PNB-MEDUCA, auspiciado por la UNESCO, especialmente para las regiones mayormente afectadas, como la Comarca Ngöbe Buglé, siendo el área que registra más analfabetas en el país, aproximadamente (32 mil personas), sector donde han centrado los esfuerzos ambos programas, obteniendo resultados positivos de más (13 mil quinientas personas) alfabetizadas, resalta informe del MIDES.
Panamá aspira pronto declarar territorio libre de analfabetismo, al disminuir el índice mínimo establecido por la Unesco (5%), de acuerdo a último Censo Nacional (2010). El superar la cifra no debe ser tomado como el objetivo final o una meta a superar: es el compromiso de una sociedad que exige, que demanda de todos los que convivimos en esta nación, siendo privilegiados por nuestros padres,  acceder a los conocimientos mínimos de educación y nos permita aportar productivamente al desarrollo económico, social y cultural del país.
Los programas se deben centralizar en un plan maestro liderado por el MEDUCA, como máxima autoridad de la educación del país, concentrando todos los recursos disponibles; logísticos, humanos y económicos en solo presupuesto para un manejo eficaz, eficiente y transparente.
La tecnología es parte fundamental de este plan maestro y es de carácter obligatorio su incorporación en la educación preescolar a nivel nacional, donde todos los niños del país deben acceder a la nueva era digital, a la tecnología de la información, parte esencial de la competencias del nuevo milenio y ser parte de los llamados alfabetas digitales  y poder convivir en un Panamá libre de analfabetismo de escritura y analfabetismo digital

lunes, 13 de junio de 2011

Hacia una Calidad de Educación

Al iniciar el tema surgen múltiples reflexiones, que a lo largo de la humanidad el hombre ha intentado dar respuestas a satisfacer sus necesidades, con el objeto de mejorar sus condiciones de vida, como bien lo define Abraham Maslow en la Jerarquía de las necesidades, en orden de prioridades, de lo básico hasta el logro del equilibrio con su ser, relación plena y armoniosa con su yo íntimo, a esta búsqueda permanente de deseos no cumplidos intentamos darle un valor, una dimensión que sirva como base de partida de ofrecer bienes y servicios que satisfagan las demandas del ser humano en sociedad.

El documento pretende abordar los aspectos más relevantes de la Calidad, que de acuerdo a Crosby             quien señala que “la calidad de un bien o servicio no es otra cosa que la conformidad del mismo con los requerimientos de los clientes” por otro lado Adam, Hershauer y Rush (1985) destacan que “que la calidad es el grado en el cual un producto o servicio se ajusta a un conjunto de estándares predeterminados, relacionados con las características que determinen su valor en el mercado y rendimiento en función del cual ha sido diseñado” como lo son las actuales expectativas de los consumidores del siglo XXI de determinados bienes y servicios, de cómo las empresas hacen su mayor esfuerzo por mejorar continuamente los niveles de los productos que ofrecen al mercado.  

En la educación como lo sostiene García Hoz “la calidad viene determinada por dos componentes de una parte, por la disposición en las que se incluyen las condiciones de integridad y coherencia y, por la otra la eficiencia” que cada vez exigen de planes y programas actualizados, que proporcionen las herramientas más adecuadas a nuestros estudiantes para el aprendizaje de nuevos saberes, al desarrollo de competencias laborales en los sistemas globalizados.


Los avances tecnológicos nos indican que los que hoy es nuevo, moderno, mañana será obsoleto y que debemos estar en una permanente actualización del conocimiento, de métodos y enfoques de enseñanza que faciliten la construcción de las ideas a los alumnos, utilizando las herramientas tecnológicas que permitan obtener, procesar, manejar la información más relevante y significativa para construcción de su conocimiento.

Para la mejora continua no podemos dejar al lado el estilo de liderazgo que ejerzan los actores principales y sobre todo la actitud que asuman en la transformación de estos cambios, el desarrollo o atraso experimentado por diversas cultura, se produce de la forma como estos cambios son aceptados o rechazados por estas culturas y su desarrollo dependerá del nivel de compromiso de todos los actores dentro de la organización, comunidad, estado o nación.

La familia principal empresa dentro de la sociedad, organismo donde se desarrollan las actividades primordiales y lugar donde surgen las necesidades primarias de la comunidad,  su composición tiene gran beligerancia en aportar los valores necesarios, esencialmente de lograr una calidad en los bienes y servicios, muy en particular en mejorar la calidad de la educación.

¿Qué entendemos por calidad? 
Edward Deming es su máximo precursor y define calidad en su contexto; como “A una percepción individual, que buscar satisfacer las necesidades del usuario”, por otro lado surgen otros criterios; que señalan que los bienes y servicios buscan elevar el nivel de cumplimiento o superación de las expectativas de los clientes o usuarios,  y que estos se logran por ciertos estándares predeterminados, por las características establecida en el valor de mercado. Demming hace referencia que su resultado será determinado por la mejora continua de los bienes y servicios, tanto como sus procesos en el equilibrio de los niveles de eficacia y eficiencias, en alcanzar la excelencia. Lo que podemos entender responde a un cierto valor que el cliente esté dispuesto a pagar, en función de sus deseos y sus necesidades.

Dentro el enfoque organizacional Deming  señala que a través de un proceso de mejoramiento continuo de la calidad es posible que una empresa pueda alcanzar el éxito y sobrevivir a la vorágine del mercado, en especial el del siglo XXI; que es sumamente competitivo por su característica globalizada. La satisfacción de las necesidades del cliente es la meta. Desde este punto de vista, la organización debe conocer con precisión cuales son los gustos y preferencias de ese mercado meta o en especial de las necesidades de ese cliente, que demanda de mejora continua, proceso de nunca acabar.

Para alcanzar los niveles de calidad Deming ha establecidos ciertos criterios, que hay que erradicar y mejorar:
Adoptar la nueva postura o forma ver las cosas, genera un alto grado de incertidumbre dentro de la organizaciones, es abrir la puerta a lo desconocido al cambio individual, personal y como seres humanos que a lo largo de nuestra existencia desarrollamos hábitos, adoptamos comportamientos, conductas que se convierten en costumbres, formas de vida, que se tornan difíciles de modificar; estas formas de pensar y actuar, son los principales obstáculos que enfrentamos al cumplir con el logro de los objetivos definidos por la organización.
Instituir el liderazgo, mediante la participación activa del líder que es un orientador y no un mero espectador, sino el promotor de nuevas ideas y el elemento motivador a nuevas acciones que estimulen al trabajo en equipo y la búsqueda de la soluciones de las necesidades de la organización con actitud proactiva hacia el cambio y toma de decisiones acertadas, de forma participativa de todos los miembros de la organización. El liderazgo sin actitud, a mi criterio es un cuerpo sin mente, sin voluntad, que transita en la vida sin cumplir un objetivo, de la misión que tenemos cada uno en la vida y por la cual hemos sido creados. Esta actitud es la que nos hace forjarnos retos y cumplir cabalmente las metas que nos tracemos, por tal razón es imperativo mantener una actitud positiva, que no motive a enfrentar los obstáculos, limitaciones que su gran mayoría están enquistadas en nuestras mentes, que nos marginan e imposibilitan el crecimiento y desarrollo, como individuo y organización.

¿Cómo erradicar las influencias negativas del temor en el individuo y en la organización?

La capacitación en el trabajo, es uno de los medios que los expertos en calidad destacan “que mientras más capacitado esté el personal es mayor la posibilidad de hacer un mejor trabajo”. Esto permitirá alcanzar una mejor calidad en los productos y servicios ofrecidos, lo cual redundará en mayor satisfacción del usuario. Esta capacitación que forme a los individuos con valores y principios éticos que correspondan a sus creencias y valores culturales, con los conocimientos que permitan incorporar las habilidades y destrezas que lo hagan competente a los requerimientos del mercado.
Desaparecer el temor, como un recurso de mejorar la calidad es necesario que el individuo se sienta seguro, cómodo de lo que hace. Cuando esto se logra, debe dársele la confianza necesaria para que realice bien su labor, para que aplique acertadamente sus conocimientos, su inteligencia y su creatividad, tendremos personas con actitudes abiertas a los cambios y romper con los paradigmas tradicionales de las organizaciones que paralizan su crecimiento.

La Calidad de la Educación

Al hablar de calidad de educación hay factores claves a mejorar para obtener los resultados esperados, al desarrollar estos objetivos se pueden resaltar los siguientes:
o   Mejora en la infraestructura escolar.
o   Formación y capacitación continua del docente
o   Pertinencia y relevancia en el los contenidos del currículo
o   Participación de los padres de familia y la comunidad

Los estados están comprometidos con las mejoras de infraestructura de los centros escolares, con el objetivo de brindar un entorno que propicie las condiciones optimas para el aprendizaje de los alumnos y facilite los medios didácticos a los docentes, en un ambiente de convivencia pacífica necesario para la formación de los alumnos. Los recursos deben estar dirigidos para satisfacer esto planes y programas de mejoramiento de los centros escolares por medio de rendición de cuentas que permita evaluar el manejo de estas inversiones, garantizando la transparencia de la administración de estos fondos.

La capacitación como medio de mejorar la calidad de la educación es un proceso continuo, en alusión a Deming en sus 14 puntos calves de calidad. Las competencias relacionadas con el aprender a ser y aprender a hacer, se hacen presente en los sistemas educativos de la  región. Con diseños abiertos y flexibles que se puedan enriquecer los enfoques pedagógicos de nuestros docentes  y adaptar a las necesidades de aprendizaje de nuevos saberes, motivando una educación intercultural para todos.


Se hace necesario contar con procesos sostenidos de formación en los gremios de docentes, con el fin que desarrollen las competencias más relevantes en los procesos de diseño y desarrollo curricular, que demanda los mercados laborales. Para ofrecer una educación de calidad que cumpla con las expectativas esperadas requiere de un nuevo modelo de escuela y el desarrollo de políticas que faciliten su puesta en práctica. Se hace imperativo cambios en la cultura, la organización y las prácticas. La familia y la comunidad tienen un rol protagónico en estas transformaciones, su éxito dependerá del grado de compromiso y participación que empleen en los programas educativos.

De esta realidad no escapa nuestro sistema educativo, el que se encuentra estancado, con altos índices de fracasos escolares, con un bajo rendimiento en materias básicas como matemáticas, español y ciencias, perdida de hábito de lectura, son algunos de las cifras estadísticas que resalta el MEDUCA.

La calidad de la educación no solo es compromiso y responsabilidad de las autoridades educativas, de los administradores, de los docentes, de los padres de familias, es de la sociedad civil que garantice el futuro de días mejores para las próximas generaciones.

Referencias

Angelini, José .J (2003). A Propósito de Calidad, Editorial Nuevo Paradigma ORTEGA, J. G. (1983) Calidad Total en educación. Material mimeografiado. Universidad de Carabobo.

Educación de Calidad para Todos: Un Asunto de Derecho Humanos, Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe, UNESCO- Santiago.